DIA DEL AMIGO (extendido a todo el año y a todas las buenas voluntades :) aquí se queda)

martes 15 de julio de 2008

Sentimientos oportunos

En ocasiones parece sencillo aducir que...
...cierta melancolía puede provenir del estress...
...cierta lágrima, de una película que toca la sensibilidad...
...cierta mirada, de la percepción lejana, casi aguada, pero 

indiscutible, de gestos que se construyen más en lo íntimo que a la vista, más en la comprensión que en los hechos...

En ocasiones, cuesta reconocer que lo que más despierta una sensibilidad oculta es la misma ausencia de sus lustres.

Cuesta aceptar que, para hacer crecer la capacidad de estar con las entrañas a flor de piel, la receta más potente consiste, simplemente, en una temporada de ausentismo superficial.


Cuando ya te has regodeado de exponer la piel y las entrañas, el panorama cambia.

Ya no eres capaz de explotar por una minucia, ya no estás inconscientemente a la caza de pequeñas cosas cotidianas que despierten una erupción desmedida, justificada únicamente por la necesidad de sentir.


Es entonces, como si de una larga explanada escasamente inclinada se tratase, que aprendes a gozar una sensibilidad más"justa", capaz de detenerse unos milímetros antes de expresarse exagerada, con un esfuerzo ahora razonable, y conseguible entre los ahorros del carácter.

Y es ahora que, con más mesura, pero también con más clara intencionalidad, se gana uno la oportunidad de profundizar en los sentimientos en los que desea arrobarse.

Ya no es puro avasallamiento. Ahora exige una dosis de aertura, voluntaria, y otra de receptibilidad (si existe esta palabra), que dé la bienvenida, y la correspondiente invitación, a un sentimiento ondulante, de esos que parecen sentirse a la vez en los párpados y los lagrimales, la garganta y el pecho, los dedos entre relajados y temblorosos, la voz entre amagada y extinguida.

...

Los pequeños despertares, los asombros de la emoción, los compartires 
que se sienten ...

... realmente es agradable... y aún así, creo no saber agradecerlo...